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CAMPEONES MUNDIALES 2022. GAMBETAS, GOLES, ATAJADAS Y UN TRIUNFO QUE TRASCIENDE EL LOGRO DEPORTIVO

Actualizado: 22 dic 2022

Por Emanuel Pagés

La algarabía que reina en nuestro país es muy contagiosa y pareciera que nadie quiere que termine. Es cierto que, más allá del fútbol hay una vida que continúa, con lo bueno y lo no tan bueno, que ya conocemos de Argentina. Pero este tema, hoy no es el punto de reflexión. Alguna vez, alguien afirmó que "el fútbol es la cosa más importante entre las cosas menos importantes".


La selección de futbol nos brindó una alegría suprema, y lo hizo nada más ni nada menos que en un mundial, realizado en un país tan exótico que por primera vez el torneo, debido a las altas temperaturas, se juega en el mes de diciembre. Un mes festivo, sin lugar a dudas.

Es sabido que el fútbol moviliza fibras emocionales más que ningún otro deporte, es por ello que es tan masivo. Hasta los menos futboleros, detienen su rutina para mirar un partido de su seleccionado nacional. Quien suscribe, jugó otro deporte durante más de 15 años (básquet amateur) y sin embargo el fútbol es una de sus máximas pasiones.


La alegría reinante, no sólo es del pueblo argentino, es también algo que supieron transmitir este grupo humano que demostró tener valores con los que, como sociedad tenemos que identificarnos. Sí, tenemos, casi como un deber ser. Porque la humildad, el sacrificio, el respeto, la solidaridad y el trabajo de equipo son valores que representan un faro que ilumina fuerte, como una luz de esperanza de que así es como se pueden lograr los objetivos. Como supieron, también enseñarnos oportunamente el camino la Generación Dorada del básquet, encabezada por Emanuel Ginóbili y las Leonas lideradas por Luciana Aymar en el hockey femenino.


La humildad es un rasgo fundamental para poder conducir un grupo de personas y vaya si Lionel Scaloni lo supo hacer con 26 jugadores de elite mundial. No es una tarea sencilla, pero supo transmitir un mensaje tan positivo que dichas figuras, se mimetizaron con dicha forma de ver el deporte, sin por ello perder su esencia competitiva. Vale aclarar que, dicha característica, fue del denominador común de este equipo, no sólo su director técnico.


El sacrificio y el trabajo es algo que, después de tantos años de esfuerzo, de buscar, de insistir, de persistir tuvo su mayor premio deportivo para estos muchachos: salir campeones del mundo. Pero no por las distintas instancias deportivas que pasaron, sino también por las horas dedicadas a esta profesión, donde, entre otras cosas, se pierden acontecimientos familiares importantes (“el Dibu fue papá y todavía no le pudo hacer upa a su hija” Lionel Messi dixit). Enfrentar la adversidad en sus diferentes formas, caerse, reponerse y levantarse, es una actitud para imitar. Como dice la canción de Soda Estéreo “tarda en llegar y al final hay recompensa”.


El respeto es un valor supremo. Sólo con eso, podemos pensar en una sociedad mejor, un país con futuro y un desarrollo personal ascendente. El respeto es sinónimo de buena educación. Este equipo, más allá de algunos exabruptos, se caracterizó por respetar: A los adversarios y a su esencia misma, la de competir más allá de los nombres. No es menor este detalle, ya que muchas veces fuimos campeones antes de tiempo, antes de salir a la cancha.


La solidaridad es una acción multiplicadora. Con ella, el bienestar se percibe en quien la lleva a cabo más que en quien la recibe. Quien ayuda o colabora con alguien siente en su ser, mayor satisfacción que el beneficiado. Tan simple como eso. Este seleccionado lo demostró no sólo en la cancha, sino también con sus compañeros que por distintas cuestiones quedaron marginados del torneo (Sergio Agüero, Giovani Lo Celso, Joaquín Correa, Nicolás González). Todo ellos, presentes en Qatar, alentando como un hincha más.


El trabajo en equipo es parte de la gestión y clave para toda planificación, tanto para la vida como para el deporte. La literatura desliza que es para “minimizar las incertidumbres del futuro”. Por cierto, hablar de equipo es hablar de unidad, de funcionamiento colectivo y ese es un mérito que bien podemos tomar como ejemplo para superar aquella oscura fractura social, popularmente difundida como “grieta”. Pero esa unidad, es el resultado del mensaje que se transmite desde la conducción, ya que quien dirige tiene la responsabilidad de estar al frente, comunicando de forma óptima y movilizando sentimientos que despierten sentido de pertenencia. La buena química que reflejó este equipo, no fue magia.

Es más que necesario, aludir no sólo al Director Técnico en esta faceta de mancomunión, también a su capitán Lionel Messi y su liderazgo positivo, quien ante cada consulta periodística siempre habló de un nosotros inclusivo, con su sencillez característica y siempre destacando el rol de su familia, como pilar fundamental en su vida y en su carrera profesional. Otra muestra más de su grandeza humana, devenida en leyenda deportiva.


Ya pasaron poco más de 48 horas, la selección llegó al país, la caravana que se transmitió por todas las plataformas de comunicación es histórica, los jugadores se funden en una alegría colectiva y esa hermosa copa dorada que levantan, deseamos que brille tanto como la esperanza de que Argentina tome estos valores deportivos como ejemplos para un país mejor. Todos unidos, somos más fuertes. Ese es el camino. GRACIAS por enseñarlo.


🇦🇷 ¡VAMOS ARGENTINA! 🇦🇷



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